Desde las arenas del Neolítico en Egipto emerge esta figurilla enigmática: la Diosa Pájaro, símbolo de lo sagrado en lo femenino y lo alado.
Su forma evoca un cuerpo humano unido a la esencia de las aves, mensajeras entre la tierra y el cielo.
En ella palpita la unión de lo humano con lo divino, la certeza de que el espíritu puede elevarse y volar más allá de lo visible.
Es madre y ave a la vez, protectora de la fertilidad y guardiana de los secretos del aire, de los ciclos y del renacer.
La Diosa Pájaro nos recuerda que también nosotros llevamos alas invisibles, y que la libertad verdadera nace de honrar nuestra raíz y nuestra trascendencia.
Técnica: ilustración digital
Tamaño: A4




